HISTORIAS DE SUPERACIÓN. HISTORIAS DE ÉXITO

Hace sólo 10 meses, 21 jóvenes comenzaron los Programas de Formación e Inserción de comercio y de hostelería en la Fundación Comtal. Iniciaron el curso sin muchas expectativas: Habían dejado los estudios y no tenían posibilidad de acceder al mercado laboral. Estaban desmotivados y habían perdido la fe en sí mismos. Aun así, decidieron hacer la formación.

Ellos no lo sabían, pero estaban empezando a subir por una escalera hacia su futuro. Como no hace mucho dijo una persona muy sabia vinculada a la Fundación, «es una escalera larga, dura, llena de obstáculos y no se sube sólo. Se llega arriba con el apoyo y los ánimos de los profesionales que te rodean cada día. Y una vez estás en la azotea, ves un paisaje mucho mayor de lo que pensabas. Ves el mundo desde una perspectiva totalmente nueva. Ves tu futuro».

A medida que avanzaba el curso, los jóvenes iban ganando confianza en sí mismos. Se daban cuenta de que eran capaces de construir cosas, de crear, de soñar. Habían llegado al primer rellano de la escalera.

A mitad de curso, algunos dudaron, veían que les quedaban muchos escalones para subir y que la mochila que llevaban en la espalda pesaba mucho. Pero sus tutores, coordinadores y educadores estaban a su lado para decirles que si levantaban un poco la cabeza verían la puerta de acceso a la azotea, que estaban muy cerca y que, si estaban cansados, los ayudarían a llevar su mochila.

Finalmente, con perseverancia, apoyo y mucho esfuerzo, llegaron a la azotea. Abrieron la puerta. Olía a futuro y a esperanza.

Es el caso de Sheila, que hizo las prácticas del PFI de cocina en el Hotel Catalonia- Plaza España y empezará a trabajar en agosto.

O el del Jose, que empezó a hacer prácticas en Quillo Bar y ya hace una semana que también lo han contratado.

Esther, después de haber sacado un 10 en el PFI, decidió que su futuro estaba en la cocina y que quería continuar formándose entre fogones. Pronto empezará a trabajar en el restaurante Basilico GastroBar del Grupo Andilana.

Arama hizo sus prácticas en Pimkie y está en proceso de ser contratada.

Los demás jóvenes también han conseguido llegar a la azotea, porqué todos continuarán formándose el curso que viene. Unos harán grados medios de diseño, de cocina, de gastronomía o de estética y otros volverán a la ESO o se inscribirán en otros cursos formativos.

Estamos muy orgullosos de todos ellos. Son el ejemplo claro de que con educación, acompañamiento y ganas, todo el mundo puede subir cualquier escalera, por muy inclinada que sea.

Gracias al equipo de la Fundación Comtal y a todas las empresas, hoteles y restaurantes que han colaborado para reescribir su futuro:

Grupo Revisa, Hotels Catalonia, Grupo Sagardi, Hotel NH Barcelona, ​​Grupo Andilana, Restaurante Los Pinxus, Quillo Bar, La Sopa, Restaurante Semproniana, La Cuina del Ninot, Pimkie, Dr. Enginyer Atanasi S.L y Norma Cómics.